Responsable

Autor(a): Edgardo Sibajaraya


La discusión había terminado, esta vez un poco más acalorada que las anteriores cinco de la semana. Me senté a los pies de la cama y hundí mis dedos en mi grisácea y escasa cabellera, mientras pensaba en lo que pude haber dicho. Siempre era lo mismo al terminar cada discusión: empezaba a repasarla en mi cabeza una y otra vez y, en cada vuelta, se me ocurría una mejor respuesta a sus argumentos. A veces cedía, a veces la entendía, a veces, en mi cabeza, transformaba nuestra discusión en un intercambio de pensamientos riquísimo que nos llevaba a entendernos y salir adelante juntos como la pareja que éramos. En esta ocasión, en mi cabeza, lloraba desconsolado abrazado a ella y le rogaba que me disculpara por no poder cambiar, por tanto tiempo no saber expresarme y no saber decirle las cosas que, poco a poco, se fueron acumulando hasta convertirse en un monstruo incontrolable en mi cabeza. No justificándome, pero sí dándole un contexto y rogando su entendimiento, le decía que no sabía si mi bloqueo emocional se debía a mi padre, un ser despreciable que se avergonzaba de darme cariño en público, pero no de reprenderme fuertemente con un golpe o una ofensa. Quizás, si mi padre hubiera hablado, me contaría que él era víctima de una familia donde su papá y todos sus tíos, en el taller familiar, nunca fueron de mostrar sus sentimientos y que eso lo habían heredado de su madre, la mujer que cayó en alcoholismo después de que su esposo la abandonó con ocho hijos y tuvo cinco más con la vecina. Años más tarde, tuvo el descaro de regresar, y su matrimonio, que cumplía setenta años, salió en el noticiero en una nota sobre el amor verdadero. Con un piano de fondo y un primerísimo plano a su arrugada cara, transformaron sus lágrimas de dolor y asco en un símbolo de constancia y sabiduría. Nunca pude detenerme a explicarle que soy víctima de esta sociedad y que mi orgullo de macho me impidió siempre buscar ayuda. ¿Cómo le iba yo a contar a mis amigos mis problemas, si cualquier intento de mostrar un sentimiento era reprimido con un comentario homofóbico y una palmada masculina en la espalda? "Todo va a estar bien", me decían esquivando de manera acrobática. ¿Y cómo los puedo culpar, si crecieron viendo las mismas películas, novelas y fábulas donde el macho es responsable por sus hembras y, en caso contrario, un fracasado? Sí, cada uno es responsable de sus acciones, pero las acciones, el bien y el mal están condicionados por factores tan influyentes como la misma religión, y si nuestro más grande representante del bien es un macho alfa, ¿cómo podemos esperar un cambio? En medio de mi monólogo interior, levanté la cabeza y sentí un deseo inmenso de terminar toda esa cadena y abrirme, abrazarla y contarle sobre todos mis demonios para poder trabajar en ellos. La contemplé por varios segundos: acostada en la cama, con su ropa de dormir, pies descalzos, dientes recién lavados y una bala incrustada en el cerebro. ¿Cómo le explico todo a mi esposa ahora, si las muertas no oyen? Puse otra bala en la cámara y, sin pensarlo dos veces, me disparé en la cabeza, cayendo al lado de ella. Y morí poco a poco, pensando en cómo iban a romper, mis hijos, estas cadenas si estaban a pocos segundos de abrir la puerta y encontrar a su figura paterna en un charco de sangre junto a la persona que más los amaba en la vida.

Sobre este cuento

Título: Responsable.

Autor(a): Edgardo Sibajaraya.

Estilo(s): Drama. *

Estilo narrativo: Primera persona. *

Personajes: . *

Ambiente: Hogar del narrador, contexto contemporáneo. *

Sinopsis: Un hombre reflexiona sobre sus conflictos internos tras una discusión con su esposa, llevando a un trágico desenlace. *

Tema principal: Conflictos emocionales y machismo. *

Punto de giro: El narrador decide abrirse emocionalmente justo después de asesinar a su esposa.. *

Mensaje o moraleja: La incapacidad de romper con patrones emocionales negativos puede llevar a consecuencias trágicas.. *

Sentimientos: tristeza desesperación frustración

* Información generada parcialmente con herramientas de inteligencia artificial.


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